-¿Jacob?
-Sí, soy yo. ¿Quién es usted?
-Oh perdona, soy Bella…- dude- Cullen.
-Ahh Bella dime. ¿Ha pasado algo?
-Necesito un abogado.- obvio para que iba a llamar a uno si no lo necesitaba.
-Bueno para eso estoy yo. ¿Sobre qué? cuéntame, algún tipo de denuncia…- dijo con tono gracioso seguramente recordando la primera vez que necesite a un abogado el cual fue su padre.
-Divorcio.
-¿Para un conocido?
-No. Mi divorcio.- de repente la línea al otro lado era completamente silenciosa debido a la sorpresa que produjo en Jacob.
-Lo siento por mi…- comenzó a disculparse.
-Da igual.- en estos cuatro meses había vivido tantos silencios por diferentes personas al enterarse que el da igual, no importa o no te preocupes salían de mi boca como el guión de un actor que ha tenido que repetir la misma toma muchas veces, de forma mecánica.
-Lo siento es que jamás pensé que tú y Edward… os separaseis. Me recordabais a mis padres. Bien porque no te pasas esta tarde por la oficina y así me cuentas cual es la situación y que es lo que quieres. Antes que nada firmasteis algún acuerdo prenupcial como la separación de bienes.
-No, nada de eso.- ¿para qué firmar una separación de bienes incluso antes de casarte?, ¿no se supone que un matrimonio se basa en el amor y que los bienes del uno son también del otro? Desde luego cuando me casé jamás pensé en esta situación y mucho menos que fuese yo la que rompiera el matrimonio.
-De acuerdo pues pásate por aquí sobre...las seis. ¿Te viene bien?
-Sí.
-Te espero entonces y lo siento.
No contesté y colgué. Desde luego que estaba harta de que todo el mundo se compadeciese de mí. Bastante tenía yo ya con mi propia repulsión hacia mí misma.
Esa mañana hice algo que llevaba meses sin hacer, ir al gimnasio donde comenzó mi error.
Me machaque corriendo durante una hora y después pensé en relajarme en el jacuzzi pero Laurent me vino a la cabeza y lo deseche. Dios si no hubiese sido tan tonta, si me hubiese conformado con la envidiable vida que tenía… si…. Fue tal la rabia que se apoderó de mí que termine dando golpes a un saco de boxeo hasta que sentí dolor en mis nudillos.
Esa tarde no pude estar tanto con Ethan como acostumbraba y a las cinco tuve que salir de casa para ir al despacho de Jacob Black. Un amigo de la familia.
Al llegar al despacho del abogado Black tuve que esperar cinco minutos a que terminara con sus anteriores clientes y finalmente pase a su despacho decorado en tonos marrón y verde oscuro, demasiado deprimentes para mi gusto.
-Siéntate Bella, pareces cohibida como si nunca hubieras estado aquí nunca. Tú y yo sabemos todos los líos en los que te has metido.- dijo haciendo un ruido de un coche. Ante eso no pude nada más que reír, y reí de verdad, desde hacía meses que no me podía reír así. Me recordó cuando una tarde llegaba con retraso a por Ethan a la guardería, todavía era un bebe, apenas tenía 18 meses y yo deseaba pasar la mayor parte de mi tiempo con él y cuando salí del aparcamiento a toda velocidad raye el coche de al lado. No comente nada de esto a Edward y creo que aun no lo sabe. Creí que saldría airosa de la situación pero no conté con todas las cámaras que tenía el aparcamiento.
-Cuéntame que es lo que ha pasado. ¿Se acabo la chispa del amor?- Teníamos mucha confianza su padre ha sido el abogado de mi familia desde….de toda la vida y nos conocíamos desde pequeños cuando venían ha cenar a mi casa de vez en cuando. Jacob era el hermano mayor, después de él estaba sus hermanos mellizos, Seth y Rebecca. Los cuales recuerdo que siempre nos seguían allí donde íbamos. Jacob era 7 años mayor que yo pero eso nunca importó para hacer travesuras en mi casa siempre que venían ha cenar.
-No, nada de eso. Solo yo, solo fui yo, solo mi culpa.
-A ver Bella no te estoy entendiendo habla con más claridad por favor, recuerda lo que te he dicho en veces anteriores, habla con tu abogado como si hablases con tu psicólogo.
- Fui infiel a Edward- me costó reprimir las lágrimas al principio pero lo conseguí- y llevamos separados cuatro meses. Ayer me llegaron los papeles del divorcio de sus abogados, pero con tanta jerga de derecho no entiendo mucho la verdad.- comente mientras le pasaba ese sobre amarillo que había sido el motivo de mis pesadillas esta noche.
-Jacob los leyó detenidamente durante diez minutos y cuando terminó me miró.
-Te voy a ser sincero Bella, el que hayas sido tu la que faltaste a tus votos matrimoniales no nos da mucha ventaja para que ganes la custodia del niño o algún bien material, como coches, la casa conyugal, o el apartamento de Nueva York.
-No quiero nada material, no lo merezco.
-¿Estás segura?- se levanto de la butaca que se encontraba detrás de su escritorio para dirigirse a la estantería que estaba a su izquierda y saco una carpeta que comenzó a leer. -según esto, la casa la comprasteis entre los dos, uno de los coches está a tu nombre, también la factura del teléfono...
-No quiero nada Jacob,- dije decidida. Sé que con bienes materiales no voy a arreglar nada del daño causado, pero yo no me sentiría cómoda llevando algo de Edward después de que he sido yo quien le ha fallado terriblemente.
-Entonces arreglaremos los papeles para que la casa sea tan solo de Edward junto con el coche la factura de teléfono y el apartamento.
-Así lo quiero.
Acto seguido Jacob llamo a su secretaria y la pidió que lo pusiera con Demetri, el abogado de Edward, para acordar el día en el que se firmarían los papeles, el día en el que legalmente no sería nada de Edward. El día en el que mi vida se volvería aun más oscura de lo que ya era y el dolor se duplicaría.
-¿Dentro de dos semanas te viene bien?- me pregunto Jacob con el teléfono pegado a su pecho.
-Sí.
-Pues dentro de dos semanas.- dijo a Demetri.- ¿Edward tiene alguna preferencia que no haya añadido al contrato inicial?-hubo otro silencio y solo rogaba porque Edward se apiadara de mi y no me quitara a lo único que me hacía levantarme por la mañana, que por favor no me quitara a Ethan.- tras varios minutos escuchando al otro lado del teléfono Jacob colgó.
-La audiencia será el próximo jueves a las 11 de la mañana. Edward no ha exigido nada más. Bueno realmente nada, tan solo que por el bien del niño el tiempo se comparta de la forma más igualatoria posible entre los dos. También ha pedido que cuando el niño se tenga que cambiar de una casa a otra, lo haga una persona que no sea ninguno de vosotros dos. Lo siento Bella de verdad.
Lo último que dijo Jacob fue el detonante para volver a llorar desconsoladamente. Jacob se levantó de su sitio para llegar hasta mi lado y cogerme en brazos para llevarme a los sofás que estaban en una sala al lado de su despacho. Mis sollozos e hipidos provocaban que mi pecho subiera y bajara descontroladamente moviendo a Jacob que me tenia sujeta con un brazo desde atrás.
-Shhh bella no, mira hiciste las cosas mal y ahí no te voy a apoyar, a parte de tu abogado también soy tu amigo. Pero ya lo que has hecho, hecho esta, ahora asume las responsabilidades de tus actos. No vivirás bajo el mismo techo que la persona que amas, estarás lejos de él para siempre, y tampoco tendrás a tu hijo a tiempo completo como era antes. Y para que te vayas mentalizando tendrás que soportar que algún día Edward encuentre a otra persona y a lo mejor Ethan la verá como otra madre. Pero ya no vas a hacer nada para remediarlo sencillamente porque no puedes.
Lo último que me faltaba para imaginar era a Edward con otra mujer, mirándola como a mí, defendiéndola como hizo conmigo, bailando con ella, besándola, acariciándola, durmiendo abrazado a otra, haciendo el amor con otra, comiendo con sus padres y riéndose de las bromas Cullen que solo entendíamos los que éramos, o en mi caso los que fuimos, alguna vez Cullens, desayunando con mi pequeño tesoro, compartiendo con él juegos y confidencias que solo una madre debería saber…. Cuando se levantara por las noches porque había tenido una pesadilla vería a otra mujer consolándolo y abrazándolo que no era su madre, que no era yo. O incluso… no no podía pensar en esa posibilidad porque me mataba, no podía imaginar tan si quiera que Edward tuviera hijos con otra mujer, ¡¡¡NO NO NO!!!. Él no podía ‘’mentira Bella podría al igual que tu pudiste engañarlo y lo sabes’’ una voz en mi cabeza me sorprendió con esa afirmación. Yo sabía que no podría soportar ver a Edward besar el abdomen de otra mujer la cual le daría un hijo.
Cuando Edward se enteró de que estaba embarazada se volvió completamente loco de felicidad, todas las noches desde que se me comenzó a notar el embarazo me echaba aceite hidratante para que no me salieran estrías, a medida que avanzó el embarazo todas las tardes me daba un masaje en los pies y en la espalda para aliviar un poco el dolor, era él el que se levantaba siempre 10 minutos antes para prepararme zumo de naranja para las nauseas… mi corazón no soportaría que Edward fuese feliz con nadie más que yo.
Ahora comenzaba a entender un poco más el dolor que debió de sentir Edward cuando se enteró de Laurent. De mis ojos ya no salían lágrimas porque estaba en estado de shock, solo fui consciente de que salí del despacho de Jacob, mientras este estaba detrás de mi gritando mi nombre, y que de repente estaba frente al lago Green. Era octubre y en Seattle había comenzado a hacer el frío lo suficiente como para que el agua estuviese a una temperatura lo bastante fría para llegar a una hipotermia. No pensé mucho, bueno realmente no pensé, me fui metiendo poco a poco en el lago dejando en la orilla mi móvil y mis zapatos. El agua estaba fría pero se podía aguantar hasta que llegó hasta mi abdomen. Cuando llegó ahí solo continúe avanzando poco a poco hasta que el agua me cubría entera. No respiraba, pero mi cuerpo se comenzó a mover como si le estuvieran dando espasmos y yo cada vez sentía menos dolor en el corazón. Aunque muchos más en mi cuerpo que era como si miles de palillos me pinchasen a la vez por todo el cuerpo.
Una última imagen me vino a la cabeza, la tarde en la que Edward y yo nos volvimos a ver después de que nos presentaran. Tenía una camisa blanca, corbata verde a juego con sus ojos, traje gris y por supuesto el pelo hacia arriba pero cada mechón hacia una punta diferente. La imagen se fue transformando poco a poco y la camisa de Edward se volvió de un color azul verdoso y su imagen se fue apagando más cada vez hasta que sentí un último dolo. Una fuerte bofetada en mi mejilla derecha…
Me encontraba tumbada en la gravilla del camino que bordeaba el lago y un hombre de unos 50 años y con ropa atlética estaba encima de mí.
-¿Está usted loca señorita? El agua del lago en estas fechas es de 8 grados y además los terrenos en los que se encuentra son muy inestables puede haberse quedado atrapada entre el cieno.
-¿Como lo… lo ha sabido?
-Me he encontrado sus pertenencias a la orilla y cuando he mirado hacía el lago solo puede ver una pequeña parte de su cabeza zambulléndose completamente en el lago. Me he tomado la libertad de llamar a una de las personas que tenía en la agenda de su teléfono mientras estaba inconsciente.- en ese momento pensé que todavía tenía a Edward como la persona a la que la avisaran si me sucedía algo.- he llamado a la última persona con la que habló, una señorita.
¿Una señorita? Hacía mucho tiempo que no hablaba con ninguna de mis amigas por teléfono, y mi cerebro estaba tan congelado que era incapaz de recordar algo en concreto.
-¡¡¡Bella por dios cariño!!!- miré hacía la dirección de la que provenía la voz y vi a mi hermana Bree correr hacía mi a toda prisa.
-Muchas gracias señor, muchas gracias de verdad, no sé como pagárselo.- dijo rebuscando en su bolso.
-No se moleste señorita no ha sido nada, me conformaría con que hablara con su amiga y la convenciera de no volver a meterse en el lago por muchos problemas que tenga.
- Gracias- articule como pude...- el señor asintió y se fue haciendo footing dándonos la espalda.
-¿Estás loca bella? ¿Cómo haces eso? ¿Es que acaso no pensaste en Ethan, en Edward, en toda tu familia y amigos?
-Lo siento Bree- repetí por décima vez desde que nos habíamos montado en el coche de camino a mi casa. Ella iba detrás del taxista y yo a su derecha con su abrigo puesto sobre los hombros.- aun no me has contestado que estás haciendo aquí.
-Es que lo tuyo es más importante. Vine ayer de madrugada….
-¿Y Diego?- la corte
-También está aquí pero se irá mañana, el tiene que trabajar.
-¿Y tú no?
-Sigo de baja- dijo como si nada
-Bree sigo muy cabreada por lo que hicisteis. ¿Por qué no me contasteis nada?
-¿Enserio no te lo imaginas Bella? Tú estabas muy mal por todo lo de Edward y no me digas que lo hubieses soportado porque hace mas de 6 meses que no te veo y hoy que te veo atabas intentando suicidarte.
-No me iba a suicidar. Tan solo quería… no se dejar de pesar, dejar de sentir por un momento,
-¡Bella… ay! ¡Mi hermanita mayor! ¿Qué ha pasado para que reaccionaras así?
-Ayer me llegaron los papeles de divorcio- dije de una asentada- y hoy he ido a ver a Jacob para todos los tramites y me dijo...me puso una imagen en la cabeza…- apenas podia hablar puesto que las lagrimas habian comenzado a salir
-Shhh tranquila bella dímelo, estoy aquí no me voy a ir.- me abrazo durante mucho tiempo mientras que yo seguía llorando. Tanto que llegamos a mi piso donde me obligó a darme una ducha. Una vez había entrado en calor me vestí con un grueso pantalón de chándal y una sudadera dejando secar el pelo al aire.
-Jacob me dijo que el día de mañana Edward encontraría otra persona que le amara como se merece y yo tendría que aceptarlo. Pero es que Bree- dije volviendo a llorar- Edward, dios hemos pasado por tanto juntos, además ya no solo sería Edward también Ethan la trataría como a su madre…
-Bella, Bella. Cálmate ¿vale? Edward tiene todo el derecho a rehacer su vida igual que seguramente lo harás tu cuando hayas superado esta etapa de tu vida.
-No Bree yo no quiero a nadie más que a Edward, y sé que nunca más voy a querer a nadie que no sea él. Y me siento mucho peor sabiendo que todo esto es mi culpa, que si no fuera por mi estupidez con Laurent ahora seguiríamos juntos. Que he sido yo la que nos he separado.
-Sí, Bella fue tu falta y estuvo mal, si te encontrabas a disgusto con Edward deberíais haber hablado las cosas. Llegar a otro punto donde os encontraseis a gusto los dos, pero siempre con comunicación. No deberías haber resuelto los problemas que tuvieseis entre los dos por ti sola y mucho menos metiendo a terceras personas en una pareja que como su nombre indica es solo de dos personas.
-¡Bree eso ya lo sé!
-No hace falta que me grites….- dijo con voz pausada y mirándome fijamente.
-Lo siento- susurre con voz rota.
- Madre mía Bella, ¿hasta qué punto te has roto?- ahora no solo yo lloraba ella también y me abrazo con mucha fuerza. Hasta que el sonido del teléfono sonó y tuvimos que separarnos Bree fue la que atendió el teléfono. Susurro un par d palabras y cuando pensaba que me lo iba a pasar colgó.
-¿Quien era?
-Jacob. Dijo que estaba preocupado por como habías salido de su oficina asique le dije que estabas bien y que no se preocupase. No debió decirte eso de Edward.
-Intentas consolarme haciéndome pensar que eso no va a suceder. Edward es un hombre maravilloso que todas quieren, no le va a costar nada remplazarme.
-Bella no te trates así, no estoy diciendo que pienses que las cosas sean como antes pero tampoco estés pensando que estará haciendo Edward a cada momento o con quien.
Esa noche el tema de conversación se centró en ella, en su accidente. No tenía secuelas y podría volver a quedarse embarazada dentro de un mes. Bree y Diego tenían unas ganas enormes de tener niños llevan casados más tiempo que Edward y yo. Mi hermana se caso a los 19 en una ceremonia por todo lo alto.
Esa noche lo único referente a mi vida que salió a coacción fue simplemente Ethan, hacia meses que Bree no lo veía y se extrañaban. Cuando estaban juntos Bree parecía mas pequeña que Ethan y Ethan se olvidaba completamente de mi cuando estaba con ella porque reconozco que Bree se arriesgaba más que yo en lo que a juegos se refería.
Esa noche fue la primera en la que me dormí nada más tocar la cama y sin derramar lágrimas sobra decir que también de un tirón y sin pesadillas, podría pensar que era un avance pero realmente sabía que solo era porque tenía a mi hermana pequeña abrazándome.
A la mañana siguiente bree me acompaño a hacer la compra en lo que hablábamos de la separación de nuestros padres.
- No me lo esperaba de verdad, es que papa y mama… pensaba que se querían pero solo se casaron por mí.- dije mientras cogía un cartón de leche y lo ponían en el carro.
- No pienses eso payasa, se casarían porque estarían a gusto entre ellos hay muchos matrimonios felices y sin amor. Bella no te martirices con eso das demasiadas vueltas a las cosas. Deja de pensar en mama y papa ellos aran su vida y tu aras la tuya además cada persona buscara su felicidad como pueda y si junto a otra persona van a ser felices, ¿por qué impedírselo?
-Ya pero Bree acepta que cuesta un poco acostumbrarte, ellos han sido mi ejemplo a seguir y se han divorciado al mismo tiempo casi que mi matrimonio se ha roto.
- Tu matrimonio se ha roto por causas diferentes a las de mama y papa así que deja de dar vueltas a lo que sea que estés trajinando ahí dentro y disfruta de los momentos que te aporta la vida, disfruta de los momentos con tu hijo Bella, un niño es la cosa más bonita que puede existir. Y Ethan es precioso ¿por cierto cuando le veré?
-Ommm, pues supongo que a las 3 cuando le recoja en la guardería.
- ¿Y no puede ser antes? Llevo meses sin verlo.
-Si no hay ningún problema, si quieres cuando terminemos nos vamos a buscarlo.
-Me muero de ganas de verle, los niños cambian tan rápido…
- A mi me lo vas a contar, hace unos meses le llevaba cogido a todas partes y ahora no puedo andar con él en brazos más de 5 minutos.
Tal y como la prometí a Bree pasamos a por Ethan a la guarde y nada mas verse se abrazaron un buen rato mientras mi niño le contaba todo lo que había hecho en la guardería.
Esa noche Ethan se quedo a dormir con nosotras, ya que Bree llamo a Edward para decírselo y este no se opuso. Edward y Bree se quieren como hermanos, incluso cuando los presente sentía un poco de celos por lo bien que congeniaban.
-Bella levanta.- me dijo mi hermana con voz suave.
-¿Bree que haces?
-Levanta Bella.
-Bree- dije abriendo un ojo y mirando el reloj de la mesilla- son las 7 y 30 déjame un ratito mas- dije volviendo a dormir y tapándome con la manta hasta la cabeza.
- No Bella hoy comienza una nueva rutina para ti de verdad.
- ¿Qué dices?-la dije cuestionándola su estado mental. No entendía nada.
- Hoy empieza tu vida de divorciada.
-No sé si quiero esa vida.
-Vamos Bella… lo primero todas las mañanas vas a ir a nadar visto que te gustan tanto los lagos…
-Bree no tiene gracia
- No he dicho que lo tenga iras a nadar de 9 a 11 de lunes a sábado ¿me entiendes? Después iras con Rose a tomarte el café al que estas acostumbrada y luego iras a por Ethan a la guardería, comeréis en casa, disfrutaras al máximo todo el tiempo que tienes con él y cuando llegue la hora de que vuelva con Edward tu seguirás trabajando traduciendo libros.
-Bree hace semanas que no trabajo. Ya no puedo hacerlo.
- Ya lo sé pero eso se acabo, no sé si lo sabes pero la cuenta bancaria no se llena porque si.
-Gracias bree...
- No tienes que dármelas soy tu hermana, ¿no? Para eso estoy además he hablado con Diego me quedare todo este mes contigo.
- No Bree eso ni de broma tú tienes una vida, un marido, una casa…
-Solo será un mes y Diego vendrá todos los fines de semana. Y una última cosa, hoy Ethan no irá a la guardería se quedara conmigo.
….
Esa mañana después de desayunar con la graciosa de mi hermana que me echo sal en el café ara que Ethan y ella se rieran a mi costa me fui a natación y ahora estaba con Rose.
-¿Entonces Bree se está encargando de tu agenda?
- Mas o menos- dije desganada.
-¿Qué pasa?
- Es que Rose se lo agradezco y estaría genial continuar con mi vida, pero siento que no lo merezco.
-Bella cometiste un error y no podrás dar marcha atrás así que sigue con tu vida porque tu hijo se lo merece.- dijo acariciándose su tripita de 7 meses.
- ¿Y tú qué tal?
-Ya no tengo amenaza de aborto pero es posible que el bebe sea prematuro.
- ¿Por qué?
- Porque mi útero no es lo suficientemente fuerte y el médico no cree que aguante un bebe de más de 3 kilos
- Oh joder Rose… que mal...
- Lo sé pero de todas formas el bebe está sano. Si guardo reposo a partir del siguiente mes puede que el niño aguante un poco más pero no es 100% seguro.
-Lo siento mucho.
-No estoy preocupada, confió en que mi niño o niña que no sabemos todavía que eso sea tan fuerte como es padre.
-Oh como su madre.-dije yo.
-Físicamente prefiero que sea como su padre yo soy una flojeras. Bueno tengo que irme Emmet se pone nervioso cada vez que salgo más de 2 horas.
-Normal yo también lo estaría
-La próxima semana no podre quedar vienen mis padres para ayudarme a preparar todo pero la semana que viene sí.
- El lunes no puedo tenemos cita en el juzgado para firmar el divorcio.
-¡Ay bella!! Note undas ¿vale? Nos tienes a mí y a tu hermana. ¿Lo prometes?
-Prometido.
EDWARD PVO
Estaba entrando a casa de mis padres con Ethan dormido en mis brazos que lo acababa de recoger de manos de Bree. Y estaba agotado.
-Hola mi amor- dijo mi madre dándome un beso en mi mejilla y acariciando la pequeña cabeza de Ethan.
-¿Mama hay mantas arriba?
-En tu antigua cama no. Así que llévalo a la nuestra.
Subí y deje a Ethan en la cama de mis padres. Cuando baje habían llegado Alice y Jasper y estaban sentándose en los grandes sofás de cuero color crema en el salón.
-¡Edward hermano cuanto tiempo!
-Jas me viste la semana pasada.
- No, te vio Alice porque yo estuve en Londres.
-¿De verdad?
-Edward esta…situación te está tocando hondo.
- ¿Y qué quieres que haga Alice?
-Conozco a una psicóloga que ha tratado a muchas víctimas del 11-s...
-Alice no estoy loco ¿vale? Dentro de una semana me voy a divorciar de Bella, de la mujer con la que creí que pasaría el resto de mi vida y seria la madre de mis hijos y es la madre de mi hijo… no me digas que estar loco es sentirse roto porque entonces quizás necesite que me ingresen de por vida.
-Edward lo siento, se que lo de Bella te duele...
-No me duele, me está matando cada día más. ¿Tú crees que a mí no me apetece olvidar completamente los últimos 4 meses? ¿Volver a estar como antes?, ¿como una familia? También me cuesta irme todas las noches de su apartamento cuando voy a recoger a Ethan, sabes lo difícil que es no hacer como si nada hubiese pasado abrazarla, y besarla. Pero no puedo porque cada vez que la veo me vienen las fotos a la cabeza y dios…- finalice con un escalofrió.
-cariño- dijo mi madre de pie delante de mí mientras me abrazaba y yo ocultaba mi rostro en su abdomen plano como cuando era más pequeño.
- Edward, me jode tanto verte así- dijo Jasper.
-Tú menos que nadie te mereces lo que te ha pasado. Cada día odio más a bella
-Pues no lo hagas Alice, porque es la madre de tu sobrino.-dije
-Pero te ha destruido la vida. ¡Mírate Edward!
-Alice, mi vida, ya basta- dijo Jasper.
-Alice no metas más el dedo en la llaga, Bella no se merece a Edward y ya está, pero no la vamos a faltar el respeto porque nos ha dado la única alegría que tenemos en este momento y que se encuentra dormido arriba.
-Edward por favor solo quiero que vayas a conocerla, por favor Edward hazlo por Ethan, para él no es sano ver a su padre llorar por las esquinas todo el día.
-Él nunca me ha visto llorar.
-Oh créeme que lo ha hecho, me lo dijo el otro día.
-¿Qué te qué?
-Me pregunto el porqué llorabas cuando cenabais en casa, si era porque no te gusta la comida que os hace Lauren y echabas de menos la comida de Bella.- ahí ya sí que no pude contener mas las lagrimas y llore volviendo a agarrarme a mi madre como un niño de 5 años mientras ella me intentaba calmar y me abrazaba.
Es cierto que lloraba todos los días y no me daba vergüenza admitirlo porque si un hombre dice que nunca ha llorado por una mujer miente. Yo lloraba por las mañanas cuando me despertaba abrazado a una almohada, cuando llegaba a casa del trabajo y estaba solo sin Ethan, sin Bella. Cuando cenábamos porque ahora solo había dos platos en la mesa y yo ocupaba el lugar de Bella para dar de comer mejor a Ethan y por las noches cuando la cama me parecía demasiado grande.
Me calme unos minutos después pero continuamos callados.
-Dame su tarjeta Alice pero que conste que esto no quiere decir que vaya a ir.
-Solo quiero que la conozcas y que al menos sepas donde está su consulta por si algún día te supera la situación, ya no solo con Bella, sino en el trabajo, con Ethan o que sé yo..
Alice se levantó hasta el guarda ropa para coger su bolso y sacar de su cartera una tarjeta rosa pálido con dos números de teléfono y un nombre Nicole Vulturi.
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