miércoles, 23 de noviembre de 2011

capitulo 4

EDWARD PVO

Estaba literalmente muerto en vida, pero muerto al fin y al cabo.

Ayer cuando Lewis me trajo las fotos de Bella no podía creerlo. Me dijo  que la vio en el Purple con una amiga y que  escuchó algo que no debió oír y se sentía culpable por ocultármelo. Bella no podía hacerme esto. Ella me quería lo sabía, además nuestra relación no estaba en crisis ni mucho menos, ahora es cuando estábamos disfrutando de ser una familia, ahora que Ethan va siendo más independiente.

Cuando llegó a mi despacho lo único que me apetecía hacer era… 

No sabía cómo mirarla a la cara sin imaginarla con otro, mirándole de la misma forma que a mí, entregándose  a él de la misma forma que a mí, compartiendo con él cosas tan íntimas que solo yo sabia y que me enorgullecía saber que yo era el único que la conocía mejor que ella misma.

En cuanto salió del despacho con la cara llena de lágrimas, me puse a procesar todo lo que la había dicho. 

Pase a por Ethan a las 7, mucho más tarde de lo habitual. Cuando lo vi llegar tenía los ojos tristes y la cara mojada por las lágrimas.

-¿Campeón qué te pasa?-le pregunté cogiéndole y apretándole a mi pecho. Él solo respondió abrazándose a mi cuello, me sorprendió esa actitud. Con Bella  era más cariñoso pero conmigo siempre nos tratábamos de pinchar el uno al otro éramos más bien amigos.

-Se ha asustado al ver que no veníais a por él y lleva llorando desde las cinco y media preocupado por qué os hubieseis olvidado de él.-me explicó la monitora.-¿ves Ethan como no se han olvidado de ti?-preguntó directamente a mi hijo.

-Gracias-la dije

-¿Y mami?-dijo mi pequeño con la cara escondida en mi cuello mientras me dirigía al coche con él entre mis brazos.

Tragué fuerte, al pensar en todas las posibilidades de donde podría estar Bella ahora: con él, con Rose, en nuestra casa recogiendo sus cosas como la pedí o simplemente por ahí dando vueltas sin destino.

-Está en casa de tía Rose que se ha puesto malita y se va a quedar con ella algunos días.

-Yo quiero ir…-dijo mientras le abrochaba el cinturón de la sillita.

-Hoy no cariño, mañana irás a ver a mama y a tía Rose y a tío Emmet, ¿vale?

-Siiii-este sonaba más como mi hijo, un niño alegre, sin preocupaciones.

Al llegar a casa traté de actuar de la forma más natural posible, para que él no notara el cambio. Le bañé, jugué con él en la bañera y finalmente le di su cena mientras me contaba que había comido  hoy en la guardería.

A las 12 por fin se durmió y yo pretendía hacer lo mismo pero no pude. Me fui hacía, hasta esa mañana, nuestro dormitorio y busque en sus cajones, estaba casi todo salvo algo de ropa y las cosas de primera necesidad como el cepillo de dientes.

Me tumbé en la cama dando vueltas pensando cómo era posible eso. Bella, Bella que era la persona más importante para mí en este mundo, que era mí guía y que sin ella era un desastre. Me estrujé la cabeza intentando averiguar qué es lo que ella ha echado en falta en nuestro matrimonio para tener que buscarlo fuera. 

6 vasos de whisky, algunas lágrimas derramadas y muchos momentos felices etiquetados como dolorosos me quedé dormido y me levanté como un reloj a las 7 de la  mañana.

Delante de Ethan actuaba con normalidad aunque por dentro me imaginaba de color marrón oscuro casi negro, como los pulmones de un fumador. No fui a trabajar y llamé para avisar que faltaría toda esta semana y quizás la siguiente.

Mi vida personal estaba jodida pero no iba a joder la laboral.

A las 6 más o menos llamaron a la puerta. No sabía quién podría ser pero cuando la abrí sentí un gran alivio recorrer mi cuerpo.

-Emmet!-dije abrazándolo y dándole golpes en la espalda.-pasa.

-¿Qué tal…estás?-dijo con miedo.

-Jodido realmente jodido.

-Te entiendo, intento ponerme en tu lugar pero no puedo.

-No lo hagas no es un lugar agradable.

-A ver cuéntame, ¿cómo te enteraste?




Le conté todo, desde la visita sorpresa a mi oficina antes de ayer hasta cuando dejé a Ethan en la guardería esta mañana

-Realmente no sé cómo seguir, sé que este primer momento que estoy viviendo yo, en mi situación o en otras, todo lo ves negro. Pero es que Bella, ella era… era mi guía Emmet es lo que es Rose para tú.

-Te comprendo.

-Y ahora estoy muy confundido. ¿Cómo esta Bella?

Me miró como haciéndose de nuevas…

-Emmet sé que está en tu casa.

-Bella está en mi casa.-admitió al fin.

Un gran alivio me recorrió al saber que estaba bien y saber que no estaba con el otro.

-No ha parado de llorar en toda la noche y hoy no ha sido mucho mejor, nada más levantarse Rose me ha dicho que ha vomitado, no ha comido nada y realmente está arrepentida. Nos contó lo que pasó en la oficina, ¿realmente le dijiste esas cosas?

-Sí, en ese momento no pensaba con claridad y me dejé llevar por la ira. Entre nosotros podrá pasar lo que sea pero a Ethan no le vamos a meter de por medio. 

-Sé que es pronto pero…¿ no hay vuelta atrás?

-No lo creo Emmet, me gustaría pero no sería nunca lo mismo, si un día llega tarde, si por las mañanas no sé donde está…

-éramos…- nos quedamos un momento en silencio mientras sopesaba una idea..-¿Emmet puedes hacerme un favor?

-Claro, mientras no sea ayudarte con tu suicidio lo que sea- eso me sacó una sonrisa no lo podía negar.

-Ve a por Ethan a la guardería y llévaselo a Bella. Sé que la echa de menos, si quiere puede dormir con ella. Yo no estoy en las mejores condiciones para cuidarlo y no quiero que me note extraño.

-Gracias Edward, en serio. Aunque ayer fuiste…duro por decirlo de alguna manera con ella ,ahora mismo te admiro por ser tan fuerte. Si fuera yo….no sé ni donde estaría.

-Bella sigue siendo lo más importante para mí, esos sentimientos no cambian de un día para otro.

-¿Lo saben tus padres?

-No, no sé si Alice oyó algo ayer cuando me enteré en el despacho, pero mis padres no lo saben, se lo diré este fin de semana.


-Esa es tu decisión, cuando estés preparado para decírselo. Y otra cosa, ¿qué piensas hacer ahora?

-De momento no lo sé, la semana que viene me gustaría ir al juzgado más que nada por la custodia de Ethan. El niño nos necesita a los dos y es mejor decirle cuando va a poder estar con cada uno. 

-Está bien, te dejo, sé que en estos momentos es mejor estar solo.

-Gracias de nuevo Emmet. Y….. dila a Bella que coma, todo los que nos pueda pasar no es tan importante como para descuidar la salud.-Emmet asintió con la cabeza en un gesto de afirmación y salió por la puerta. Ahora empezará mi tortura, y como si quisiera sufrir más puse el video de nuestra boda.


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