EDWARD PVO
Estaba literalmente muerto en
vida, pero muerto al fin y al cabo.
Ayer cuando Lewis me trajo las
fotos de Bella no podía creerlo. Me dijo que la vio en el Purple con una amiga
y que escuchó algo que no debió
oír y se sentía culpable por ocultármelo. Bella no podía hacerme esto. Ella me quería
lo sabía, además nuestra relación no estaba en crisis ni mucho menos, ahora es
cuando estábamos disfrutando de ser una familia, ahora que Ethan va siendo más
independiente.
Cuando llegó a mi despacho lo
único que me apetecía hacer era…
No sabía cómo mirarla a la cara
sin imaginarla con otro, mirándole de la misma forma que a mí, entregándose a él de la misma forma que a mí,
compartiendo con él cosas tan íntimas que solo yo sabia y que me enorgullecía
saber que yo era el único que la conocía mejor que ella misma.
En cuanto salió del despacho con
la cara llena de lágrimas, me puse a procesar todo lo que la había dicho.
Pase a por Ethan a las 7, mucho
más tarde de lo habitual. Cuando lo vi llegar tenía los ojos tristes y la cara
mojada por las lágrimas.
-¿Campeón qué te pasa?-le
pregunté cogiéndole y apretándole a mi pecho. Él solo respondió abrazándose a
mi cuello, me sorprendió esa actitud. Con Bella era más cariñoso pero conmigo siempre
nos tratábamos de pinchar el uno al otro éramos más bien amigos.
-Se ha asustado al ver que no
veníais a por él y lleva llorando desde las cinco y media preocupado por qué os
hubieseis olvidado de él.-me explicó la monitora.-¿ves Ethan como no se han
olvidado de ti?-preguntó directamente a mi hijo.
-Gracias-la dije
-¿Y mami?-dijo mi pequeño con la
cara escondida en mi cuello mientras me dirigía al coche con él entre mis
brazos.
Tragué fuerte, al pensar en todas
las posibilidades de donde podría estar Bella ahora: con él, con Rose, en
nuestra casa recogiendo sus cosas como la pedí o simplemente por ahí dando
vueltas sin destino.
-Está en casa de tía Rose que se
ha puesto malita y se va a quedar con ella algunos días.
-Yo quiero ir…-dijo mientras le
abrochaba el cinturón de la sillita.
-Hoy no cariño, mañana irás a ver
a mama y a tía Rose y a tío Emmet, ¿vale?
-Siiii-este sonaba más como mi
hijo, un niño alegre, sin preocupaciones.
Al llegar a casa traté de actuar
de la forma más natural posible, para que él no notara el cambio. Le bañé,
jugué con él en la bañera y finalmente le di su cena mientras me contaba que había
comido hoy en la guardería.
A las 12 por fin se durmió y yo
pretendía hacer lo mismo pero no pude. Me fui hacía, hasta esa mañana, nuestro
dormitorio y busque en sus cajones, estaba casi todo salvo algo de ropa y las
cosas de primera necesidad como el cepillo de dientes.
Me tumbé en la cama dando vueltas
pensando cómo era posible eso. Bella, Bella que era la persona más importante
para mí en este mundo, que era mí guía y que sin ella era un desastre. Me
estrujé la cabeza intentando averiguar qué es lo que ella ha echado en falta en
nuestro matrimonio para tener que buscarlo fuera.
6 vasos de whisky, algunas
lágrimas derramadas y muchos momentos felices etiquetados como dolorosos me
quedé dormido y me levanté como un reloj a las 7 de la mañana.
Delante de Ethan actuaba con
normalidad aunque por dentro me imaginaba de color marrón oscuro casi negro,
como los pulmones de un fumador. No fui a trabajar y llamé para avisar que
faltaría toda esta semana y quizás la siguiente.
Mi vida personal estaba jodida
pero no iba a joder la laboral.
A las 6 más o menos llamaron a la
puerta. No sabía quién podría ser pero cuando la abrí sentí un gran alivio
recorrer mi cuerpo.
-Emmet!-dije abrazándolo y
dándole golpes en la espalda.-pasa.
-¿Qué tal…estás?-dijo con miedo.
-Jodido realmente jodido.
-Te entiendo, intento ponerme en
tu lugar pero no puedo.
-No lo hagas no es un lugar
agradable.
-A ver cuéntame, ¿cómo te
enteraste?
Le conté todo, desde la visita
sorpresa a mi oficina antes de ayer hasta cuando dejé a Ethan en la guardería
esta mañana
-Realmente no sé cómo seguir, sé
que este primer momento que estoy viviendo yo, en mi situación o en otras, todo
lo ves negro. Pero es que Bella, ella era… era mi guía Emmet es lo que es Rose
para tú.
-Te comprendo.
-Y ahora estoy muy confundido.
¿Cómo esta Bella?
Me miró como haciéndose de nuevas…
-Emmet sé que está en tu casa.
-Bella está en mi casa.-admitió
al fin.
Un gran alivio me recorrió al
saber que estaba bien y saber que no estaba con el otro.
-No ha parado de llorar en toda la
noche y hoy no ha sido mucho mejor, nada más levantarse Rose me ha dicho que ha
vomitado, no ha comido nada y realmente está arrepentida. Nos contó lo que pasó
en la oficina, ¿realmente le dijiste esas cosas?
-Sí, en ese momento no pensaba
con claridad y me dejé llevar por la ira. Entre nosotros podrá pasar lo que sea
pero a Ethan no le vamos a meter de por medio.
-Sé que es pronto pero…¿ no hay
vuelta atrás?
-No lo creo Emmet, me gustaría
pero no sería nunca lo mismo, si un día llega tarde, si por las mañanas no sé
donde está…
-éramos…- nos quedamos un momento
en silencio mientras sopesaba una idea..-¿Emmet puedes hacerme un favor?
-Claro, mientras no sea ayudarte
con tu suicidio lo que sea- eso me sacó una sonrisa no lo podía negar.
-Ve a por Ethan a la guardería y llévaselo
a Bella. Sé que la echa de menos, si quiere puede dormir con ella. Yo no estoy
en las mejores condiciones para cuidarlo y no quiero que me note extraño.
-Gracias Edward, en serio. Aunque
ayer fuiste…duro por decirlo de alguna manera con ella ,ahora mismo te admiro
por ser tan fuerte. Si fuera yo….no sé ni donde estaría.
-Bella sigue siendo lo más
importante para mí, esos sentimientos no cambian de un día para otro.
-¿Lo saben tus padres?
-No, no sé si Alice oyó algo ayer
cuando me enteré en el despacho, pero mis padres no lo saben, se lo diré este
fin de semana.
-Esa es tu decisión, cuando estés
preparado para decírselo. Y otra cosa, ¿qué piensas hacer ahora?
-De momento no lo sé, la semana
que viene me gustaría ir al juzgado más que nada por la custodia de Ethan. El
niño nos necesita a los dos y es mejor decirle cuando va a poder estar con cada
uno.
-Está bien, te dejo, sé que en
estos momentos es mejor estar solo.
-Gracias de nuevo Emmet. Y…..
dila a Bella que coma, todo los que nos pueda pasar no es tan importante como
para descuidar la salud.-Emmet asintió con la cabeza en un gesto de afirmación
y salió por la puerta. Ahora empezará mi tortura, y como si quisiera sufrir más
puse el video de nuestra boda.
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