martes, 15 de noviembre de 2011

Capítulo 1

Martes, 7 de la mañana y como todos los días mi mejor despertador estaba debajo de las mantas de la cama, a mis pies, entre su padre y yo.













Ethan, tenía 3 años, casi 4 como le gusta decir a él, y era nuestro motor para soportar el día día. No sé cómo lo hacía pero, desde que aprendió a andar sin caerse lograba meterse en nuestra cama a las 6:55 todas las mañanas menos los sábados y domingos que nos permitía dormir hasta las 9 como mucho porque él tenía que desayunar viendo los dibujos.
A medio metro de mi estaba mi segundo motor para funcionar al 100%, Edward. Nos casamos hace 5 años en Las Vegas sorprendiendo a toda nuestra familia y amigos. Para recompensarles pocos meses después renovamos los votos en Miami, en una ceremonia en la playa con las personas más importantes en nuestras vidas, aunque la más importante aun no estaba ni en proceso de creación.
-¡Levantaros, levantaros que ya es tarde!
-Cariño son las 7 de la mañana. ¿Se puede saber cómo estás despierto tan pronto?
-Los pájaros.
-¿Qué pájaros?-preguntó mi marido extrañado.
-Los pajaritos cantan.
-Oh los pajaritos cantan, bueno ya sé que es lo que vamos a hacer estas vacaciones, quitar ese nido de tu ventana-propuso mi marido.
-Noooo- gritó mi hijo histérico
-¿Ethan te sabes esta canción? Los pajaritos cantan, las nubes se levantan…-intente distraerle.
-NO jaja mama y papa se levantan- dijo con sonrisa cómplice.
-Ya vamos enano, vete cogiendo el juguete que quieras llevar hoy a la guarde, ¿vale?-dijo mi marido y así darnos un poco de intimidad. Lo primero que hizo en cuando Ethan atravesó la puerta fue besarme mientras me cogía de la cintura y me ponía sobre él.
-¿Sabes qué echo de menos?
-Ser despertado por los pajaritos…
-No boba, despertarte a ti. Te acuerdas cuando vivíamos en Nueva York y te despertaba con besos por aquí-dijo besándome el cuello- o por aquí- continúo diciendo mientras me besaba el pecho por encima del camisón de seda color marfil. -Y sobre todo lo que venía después
-¿El desayuno en Magnolia’s bakery?
-No lo de antes.
-Ahhhh, lo de antes… me estabas asustando lo del desayuno en Magnolias’s es difícil de conseguir sin embargo lo de antes….-comencé a besarlo desesperadamente mientras el subía sus manos desde mis muslos hasta mis pechos subiendo a la vez el camisón. Comenzó a besarme el  pecho izquierdo y a introducírselo en la boca cuando se abrió la puerta y me tire hacia un lado de la cama cubriéndome con las sábanas para evitar tener que darle explicaciones de eso a Ethan que estaba comenzando su etapa de los porqués.

-¡VAMOS!-gritó desde la puerta.
-Ya vamos tesoro, es que papa se había quedado dormido- le conteste, subiendo un poco la cabeza para poder mirarle. Y ver que llevaba los pantalones vaqueros puestos y una camisa amarilla con los botones sin abrochar.
-Dorlimones-ante eso no pudimos hacer otra cosa más que reír.
-Es dormilones cariño. Anda ven que te abrocho los botones de la camisa- otra más que le debo a mi marido por llevarse a Ethan del dormitorio para poderme vestir. A los pocos minutos volvió cerrando la puerta y apoyándose en ella mientras me miraba fijamente.
-Te he dicho ya que…
-Que me amas, que no puedes vivir sin mí…
-Más bien que te odio. Acordamos decirle que la dormilona eras tú no yo.
-Es hora de cambiar los roles, papi. 
-¿Vamos a la ducha?-le respondí mirándole alzando una ceja.
-Te prometo que solo será una ducha. Como siempre, yo te lavo el pelo, y luego tú me lo lavas a mí mientras te sujeto para que no te caigas y esas cosas…
-Me sujetas de las tetas. Si eso suele frenar las caídas.

20 minutos más tarde  y después de ducharnos, bajamos  a la cocina donde Ethan estaba sentado en el suelo al estilo indio, con las manos apoyadas en la barbilla.
-A ver enano que quieres de desayunar-le pregunté cogiéndole en brazos y sentándole en la encimera.
-Quiero…. leche, con cola cao y tostadas con muuuuucha mermelada de... melocotón.
-Pues me parece que te vas a tener que conformar con leche con cola cao con galletas.-le picó mi marido.
-¡NO! yo quiero tosdadas.
-Cuando lo digas bien las tendrás- dijo mi marido haciéndole rabiar.
-Tod-ta-das.
-Mmmm  nop jajaja cariño a mi hazme 3 tos-ta-das con mucha mermelada de arándanos…
-¡Tostadas! -Dijo mi pequeño fierecilla sacándole la lengua a su padre.
-Vale el enano también tiene tostadas.
-Papi….
-¿Dime?
-¿Porqué eres tan malo?
-¿Yo? Que va- dijo y se comenzó a reír lo que provoco  una mirada de furia de Ethan.
-Venga chicos a desayunar…- en el desayuno siempre terminaba yo excluida de la conversación de los hombres de a casa. Hoy trataba de un nuevo juego que había inventado el ‘’tío Met’’  para variar. Después yo recogía los platos mientras Ethan volvía a ver los dibujos y Edward y  yo volvíamos a nuestra habitación para terminar de arreglarnos.
-¿Qué vas a hacer hoy? -Me dijo Edward mirándome a través del espejo. 
-Iré a dejar a Ethan a la guarde y después iré al gimnasio creo que después iré al mercado para comprar carne para la comida del domingo y antes de comer he quedado con Rose para tomar algo. ¿Y tú?
-Tengo que ir hasta Seward Park, una de las instalaciones se ha caído y ya sabes, esas zonas estas siempre llenas de niños.
-¿Ese es el lado de padre ingeniero protector?
-Supongo. ¿Quedamos para comer?-primera mentira de la mañana.
-No hoy no estoy muy liada.
-Bella llevas liada varios meses, también echo de menos pasar tiempo contigo a solas. Amo  Ethan pero a ti también y desde hace unos meses no compartimos tantas cosas como antes- pum! Pinchazo de lleno, tocada pero espero que no hundida.
-Lo sé, pero créeme es que estamos en primavera casi verano y ahora los turistas es cuando empiezan a llegar y necesitan mi traducción a su idioma para sobrevivir.
-Lo sé pero prométeme que en 2 semanas nos iremos tú y yo. Solos sin Ethan a cualquier playa californiana a hacer… nada.
-Bueno eso de nada, nada… ya se verá.
-¿Prometido? -Dijo dándome un beso en la frente.
- Ya veremos.
-Me lo tomare como un sí. Me voy te quiero.
-¡Adiós cielo!
Después de llevar a Ethan a la guardería volví a casa para coger mi pantalón de yoga y una camiseta básica de nadadora.  Al entrar en el aparcamiento del gimnasio, apoyado en su coche estaba mi ‘’amigo’’ desde hace unos 4 meses. Era mi liberación y mi pesadilla a la vez.
-Hola preciosa- dijo acercándose a mí y dándome un 
beso de esos que te dejan sin aliento y después te cuesta volver a tener tu ritmo habitual de respiración.
-Hola Laurent.
Laurent era un francés afin
cado en Estados Unidos desde hace más de 10 años. Le conocí cuando comencé a venir al gimnasio para recuperarme después del embarazo de Ethan, en el cual había ganado más peso del que me gustaría, aunque nuestra relación sexual, porque no había amor de por medio por lo menos de mi parte, había comenzado hace simplemente 4 meses. 
FLASH BACK
-Hola Bella, ¿vas a darle al spinning hoy?
-Tengo ganas de fiesta pero también tengo un marido y un niño en casa así que solo me queda desahogarme con la bici.
-¿Porqué no te vienes conmigo y unos amigos al Line?
-No sé qué es eso…-respondí dudosa.
-Es un club muy famoso en Manhattan y que debido a su popularidad han abierto más clubs en toda la costa oeste. Coméntaselo a tu marido seguro que le gusta y si os animáis pues me llamas, ¿te parece?
-Lo pensare.
2 horas después y unas 6.000 calorías fuera,  decidí que iría a ese club con Laurent, sin Edward, necesitaba recuperar esa parte de mi vida que perdí al tener a Ethan porque cuando solo estábamos Edward y yo todos los fines de semana salíamos a ver los nuevos clubs.
-He decidido que sí voy contigo al club.- Laurent bajo las pesas y me miro fijamente con esos ojos negros y profundos.
-¿En serio?-dijo con una sonrisa
-¿Porqué te extrañas?
-Es que desde que nos conocemos nunca me has comentado nada de ir a fiestas y esas cosas que hacemos los veinteañeros. Salvo tus cenas de semi-gala y las noches de chicas en casa de tu amiga Rose viendo Sexo en Nueva York.
-Puede ser…-dije alejándome- por cierto tengo 31 años no soy tan vieja.
-Ya veremos este sábado si puedes seguirme el ritmo…
Después de ducharme y vestirme con unos pitillo azules desteñidos y rasgados en la parte delantera, con otra básica de nadadora pero más formal y mis cuñas de 12 cm, salí al aparcamiento donde estaba Laurent  apoyado en mi coche.
-¿Qué pasa vienes a retirarme la invitación?
-No pero es que resulta que no tienes mi numero.
-Cierto- dije sacando mi HTC del bolso de Prada regalo de mi hermana Bree.
Después de darnos nuestros números de teléfono nos despedimos pero cuando iba a pasar por su lado para dirigirme a mi coche me agarró del codo y me besó.
-En París al terminar de dar el número de teléfono nos despedimos así ‘’Au revoir ma chèrie’’.
FIN DEL FLASH BACK
Ese fue mi error, no sé exactamente si fue no dejarle las cosas en claro en ese momento o continuar con la invitación a ese club. Ese sábado deje a Ethan con Edward en casa y puse como excusa ir a ver Sexo en Nueva York en casa de Rose. En el club me presento a varios colegas suyos, todos franceses, con sus respectivas novias, todas americanas, con los cuales pase un buen rato. Eso era lo que estaba buscando que hace tiempo perdí con Edward. Todo fue estupendamente hasta que a la hora de irnos mientras esperábamos a que nos trajera nuestros coches me volvió a besar y me propuso irme  a su casa. No era tonta sabía exactamente a qué se refería con lo de ir a  su casa pero aún así acepté y pasó lo que me temía. Nos acostamos y cuando terminamos me dispuse a irme a mi casa pero me volvió a tomar volviéndome a proclamar suya, esa y otras 3 veces más. 
Esa noche no volví a casa hasta las 11 de la mañana, dije que me había quedado a dormir en casa de Rose y esa misma noche hice el amor con mi marido sintiéndome la peor persona del mundo.
Las mentiras al principio me dolían pero después de unos meses salían con mucha naturalidad y me era más fácil no pensar en lo que estaba haciendo.
Actualmente el sexo lo reservo para los días de gimnasio, o sea 3 a la semana, y los sábados suelo salir hasta la 1 de la mañana con Laurent a algún club pero ninguna noche más me he quedado a dormir en su casa. También se sumaba la vergüenza que pase cuando a la mañana siguiente de nuestra primera vez salí de su habitación con su camisa y sin sujetador y me encontré a la hermana de uno de sus compañeros de piso.
-Tengo pensado una cosa, ¿y si hoy en vez de ir a la parte de maquinas nos vamos al jacuzzi?
-Perfecto, pero hoy tan solo tengo una hora, tengo compromisos después.
-¿Desde cuándo tú cumples los compromisos?
-Laurent no te equivoques, ¿de acuerdo? Amo a mi marido y a mi hijo tú eres sexo y diversión, contigo saco a la Bella adolescente que tengo aquí guardada pero nada más, ¿está claro?
-Como el agua.

Después del intercambio de opiniones fuimos hacia el jacuzzi y creedme me pareció que hice mas ejercicio, que corriendo en la cinta durante 90 minutos.
Otra hora más tarde estaba en el Purple café & wine bar esperando a Rose para tomarnos nuestro Martini de media mañana o café depende de cómo nos diera pero hoy había ido al gimnasio  por lo tanto Martini.
-Hoooola Bella- me saludo mi rubia amiga a pocas mesas de distancia. Rose era muy hermosa, hoy venia con su larga melena suelta con tirabuzones en las puntas, un traje de chaqueta y falda lápiz entallada al cuerpo fucsia, sus Manolo Blanick traídos de nueva york y una bolsa de Burberry en la mano con la que me saludaba.
-Hola Rose, ¿qué tal va tu caso sobre la denuncia de unos hijos a sus padres?
-¿Bella?
-¿Qué?
-Eso fue hace más de un mes, pero no te dejaré con la intriga los padres tuvieron que comprar un piso a sus hijos para que se independizaran, pero estos se lo tendrán que pagar por si solos en cuanto el mayor cumpla los 18.- ¡AY! Bella ese trabajo tuyo a tiempo completo te está agotando. Ser mami está genial pero si fuera tú yo me tomaría unas vacaciones con Edward a las islas griegas por dos semanas sin niño de por medio.
-Rose que más me gustaría a mí pero Ethan  aun es muy pequeño para dejarle solo tantos días, aunque quizás 4 o 5 no me vendrían mal.
-Admítelo Bella ese niño cuando esta con sus abuelos se olvida de sus padres no os  echaría de menos, pero eres tú la que no puede ni plantearse dejarle por más de 1 semana.
-¿Y si cambiamos de tema?
-De acuerdo. Bella dentro de 2 semanas daré una fiesta en mi casa.
-¿UNA FIESTA?-dije con la vox un poco más elevada.
-Bueno una fiesta, ya sabes una cena y algo de música después. Sin niños claro.
-¿Con motivo de…?
-Con motivo de que…. ¡joder! la cosa era esperar  a la cena pero como a ti no te puedo ocultar nada pues…
-Pues…
-Estoy embarazada de 3 meses.
-¡¡¡OH DIOS MIO!!!-grité,  todo el bar se me quedo mirando a lo que conteste –¡¡¡MI AMIGA ESTA EMBARAZADA DE SU NOVIO DEL INSTITUTO!!!
-¿Y Emmett?, ¿qué ha dicho?
-Está feliz. Yo quiero que sea niña, me encantaría pero Emmett prefiere que sean mellizos uno de cada, así puede tener una princesita que cuidar y un futbolista con el que apostar el resultado de los partidos de fútbol.
-Me alegró tanto por ti….-dije perdiendo mi voz al final
-¿Bella pasa algo?
-Es que… Rose me has recordado todo lo que sentí cuando me enteré de que estaba embarazada de Ethan y te envidio.
-No tienes porque si Edward y tu os ponéis a ello podremos estar embarazadas a la vez.
-No Rose créeme, tener un terremoto en casa agota y más tener otro en la cama y otro…
-¿OTRO?
-No Rose has debido de oír mal amo a Edward y lo sabes.
-¿BELLA? ¿Por qué estás tan nerviosa entonces?
-Rose…es complicado.
-Puedes contármelo.
Me bebí todo el Martini de una sentada para darme fuerzas a confesar mi mayor pecado.
-Me acuesto con un chico más joven.
-¿QUÉ? ¿BELLA QUÉ  DICES?-todo el mundo nos volvió a mirar otra vez.- ¿desde cuándo?


-Unos cuantos meses, 4 o así.
-Bella, para. Te has parado a pensar en ¿cómo se va a sentir Edward cuando se entere? ¿Ethan cuando vea a sus padres separados?
-Rose no se lo digas por favor.
-No se lo voy a contar a nadie pero en mi opinión creo que deberías dejar esa aventura. ¿Acaso no te das cuenta de cómo te mira Edward, de cómo te admira tu hermana y tu hijo?  A Edward esto lo destrozaría tenlo por seguro.
Tras un minuto de silencio me pregunto:
-¿Porqué?
- Él me hace sentir como cuando tenía 20 años y me podía comer el mundo, cuando todos los chicos se me paraban a mirar y a tirar piropos. Aunque que quede bien claro que yo amo a Edward esto es solo sexo.
-Bella el solo sexo se te va de las manos tarde o temprano. A  mí me paso y lo sabes. Si no hubiera sido al principio solo sexo, ahora mismo yo no estaría con Emmett. Bella note voy a regañar no soy tu madre ni tienes 6 años, más bien eres tú la que es madre y debe enseñarle a su hijo ciertos valores, pero opino que para enseñárselos primero tienes que conocerlos.
-Rose….-Rosalie se levanto de la silla y dejo pagado su sanfrancisco sin alcohol.
-Necesito procesar todo Bella, porque Edward y tu sois mi pareja a seguir en mi relación con Emmett y esto… esto me rompe todos los esquemas que tenía sobre vuestra relación. 


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